Te vi una vez más

Te vi una vez más y no dejo de llorar
Te he vuelto a perder, en el umbral espiritual.
Una vez más el dolor me ha de encontrar.
Estaba todo tan bien, pero la lógica no pude evitar…
recordé la verdad.

Consuela saber:
que tu sonrisa no se ha ido,
que tranquila has seguido,
sigues tu camino, tan positiva
como siempre has sido.

Te vi una vez más y no dejo de llorar
eras un espíritu más.
Abrazarte fue difícil, lindo y doloroso,
pues recordé la verdad.

Que triste saber, que talvez fue la última vez,
en que caminamos del brazo, conversando
tan amigas, tan familia.
Te vi una vez más y no dejo de llorar…

Ciudad Capital

La luna me gusta mirar,
a través de la ventana es lo único sin cambiar.
Por ella, de noche me vuelvo a activar,
de día me apago, ni al balcón caminar.

Las alergias me ahogan,
salgo afuera y el estrés de los demás
se me empieza a pegar.
El metro,
por regla es mejor evitar.

Realmente, algo bueno podría pensar;
me deprimo a tal punto
que me di tiempo de mis textos ordenar,
al fin me motivé a publicar.

Esta ciudad, tan grande, tan llena,
tan activa y cansada.
Me repele tanto como la bestia del mar,
abro los ojos a diario, porque la asfixia me podría matar.

El sol en verano
es imposible que me dañe aún más.
Estando fuera sólo extraño a mis gatos,
aunque puede ser que esté puro dramatizando,
sin embargo, solo queda decir
que no nací para Santiago.

Este texto lo he escrito como tarea en un taller recientemente, quise compartirlo con ustedes, espero opiniones. 😉

pensamientos 17

“Tuve uno de esos sueños;
de aquellos que saben amargo.
Despiertas
y la nostalgia te invade de inmediato.

Un resplandor distante me cegó
y mi barriga de mariposas se infestó.

Tuve uno de esos sueños;
de aquellos que no sabes si quieres repetir.
En los que vives una fascinante ilusión y
despertar te triza el corazón.

Era un dulce distante,
malvado y atractivo,
dulce prohibido.

Moja mis pies y se retira.
Marea indecisa
quisiera sentir
una vez más, tu espuma efímera.

Tuve uno de esos sueños;
de aquellos que no se olvidan.
Despiertas
y lo repites en tu mente todo el día.”